¿Por qué el trabajar para otro no es un buen negocio?

Vive lo que desees vivir sin ser guiado por el reloj que implacable marca las horas y vive cada instante con intensidad.

Trabajar para otro
Trabajar para otro

No se si tú seas como yo, aunque creo que si, pues tenemos un cuerpo, una mente y un espíritu que esta en nosotros. Pero independientemente de las características físicas, sociales y geográficas que te encuentres actualmente, si estas leyendo esta publicación y estarás conmigo que uno de los recursos que tenemos no es el dinero, tampoco son los bienes materiales, la familia y amistades se les acerca, el agua y el oxígeno así como los recursos que se les llama no renovables así como los renovables seguirán creciendo haciendo lo que mejor hacen… dar más vida.

Ahora bien el único recurso que todos tenemos limitado es “El tiempo”, este tiempo que es tan implacable y por más que nos esforcemos no podemos recuperarlo pues el tiempo, ya paso, ya fue y nunca más volverá a uno. Pueden repetirse fechas en el calendario, horas en el reloj, días en la semana pero las horas pasadas, acciones hechas y momentos importantes han pasado y seguirán pasando.

Es entonces cuando te pregunto ¿Trabajas para otra persona? si eres como el 90% al 95% de la población mundial es probable que digas que si, pues eso es lo correcto ya que así se ha hecho por muchos años, desde nuestros abuelos, padres y ahora nosotros. Aun así, me gustaría enumerar algunos aspectos que posteriormente después de varios años he analizado y he llegado a la conclusión de que “Trabajar para alguien más no es un buen negocio”

Comencemos:

  1. Trabajas entre ocho horas o diez horas al día, lo que hace que si sacamos un promedio de nueve horas al día. Si multiplicamos esas nueve horas al día por cinco días laborales estamos hablando que estamos ocupando si uno trabaja de lunes a viernes un promedio de cuarenta y cinco horas a la semana. Si hacemos cuentas y se labora veintidós días al mes entonces estamos un promedio de ciento ochenta horas al mes y así podemos seguir las cuentas hasta que se cumplan la edad de retiro que son a los sesenta años o más y vaya que es mucho tiempo ¿y tú tiempo dónde queda?
  2. Tu empleo no es tuyo, sino de quién lo género pues uno llega a ocupar un puesto, sí uno se va del lugar el puesto se queda, el empleo se queda y tú no te lo puedes llevar.
  3. El empleo no es algo seguro. Hace muchos años lo viví pues trabajaba en una escuela la cual me encantaba, trabajaba más que los demás, y un día que me prometieron un ajuste en mi tiempo me llamaron para decirme que a pesar de mi desempeño así como buena actitud tenían que despedirme por recorte de personal. Es por eso que no es seguro.
  4. Sí ganas cierta cantidad, ya sea mensual, quincenal o semanal despreocúpate, muchas veces la empresa obtiene cinco veces más de lo que tú percibes como sueldo.
  5. Tu ingreso está limitado o topado por la persona que te emplea, hay mucha gente que espera un año o más para un aumento de sueldo el cual puede que llegue o puede que no, mucho depende de la economía de la empresa.

Puedo enumerar más cosas sin embargo el punto no es desanimarte sino el compartirte mi punto de vista pero ahora te mencionare la parte buena de lo que yo veo.

 

1. Uno puede obtener experiencia y conocimientos para hacer otras cosas.

2. Sí necesitas aprender algo en tú área es posible que la empresa acepte y te mande a capacitar.

3. Puedes aprender el trato con las personas.

4. Conoces a personas más inteligentes que tu que te pueden ayudar y puedes ayudarlos más adelante generando relaciones de confianza.

5. Puedes aprender que hay otras formas de hacer lo mismo y te creas disciplina.

 

Como te dije, no todo es malo o todo es bueno, depende del contexto con que se miré. Ahora bien me gustaría conocer tu opinión y sí te gustaría que hablara de alternativas que te ayuden a tener un nivel de vida distinto así como una mejor calidad de vida.

 

Espero que te guste y nos vemos en la próxima entrega.