La felicidad es una opción

En muchas ocasiones se nos han dicho que la felicidad es y será siempre uno de los objetivos en la vida, aunque no dudo que para muchos sea verdad, es necesario hacer una pausa y pensar cuál es el objetivo primordial de la vida.

El propósito de la vida, no es ser feliz ya que no siempre se puede ser feliz, tampoco es ser exitoso, pues la definición de éxito es tan ambigua que esta difiere mucho de persona a persona. Entonces puedo decir que el verdadero propósito de la vida es dejar un mundo mejor de aquel que encontramos.

René Leyva Olace.

Cuando la felicidad se vuelve una obligación.

Para muchos de nosotros siempre se nos ha dicho que debemos de buscar la felicidad ante cualquier circunstancia o ante cualquier persona.

A este hecho encontramos personas que siempre buscan de cualquier manera el sentirse felices con ellos mismos.

Métodos como ir de compras, tomar, fumar o hacer lo que sea para ser aceptado por un grupo de personas se ha convertido en el estándar de la felicidad actualmente.

Sin embargo después de que realizamos cualquiera de estas acciones y las dejamos pasar volvemos a nuestros estados depresivos, pensando que incluso la vida no significa nada.

Con lo anterior en la mente se reafirma el hecho que tenemos que buscar la felicidad logrando que esta esté siempre fuera de nosotros y nuestro alcance, viendose así de tal forma que es algo que nosotros no podemos controlar.

Dado ese tipo de situaciones que comienzan las dependencias y las adicciones para así satisfacer el deseo de felicidad que desde muy temprana edad nos dijeron que teníamos que buscar.

Al enfocarnos en el hecho de buscar la felicidad, es entonces que aunque siempre la buscamos cuando se acciona un evento que nos proporciona satisfacción es cuando nos sentimos felices, olvidando siempre que la felicidad no es un acto, no es un evento, tampoco es una acción.

La felicidad es simplemente un estado interno al cual nosotros nos condicionamos y podemos aprender si no ha ser felices siempre, sí reconocer que la misma depende de nosotros siendo nosotros mismos quienes podemos ser felices a pesar de las circunstancias.

Los niños, los mejores maestros

Sí vemos a los niños, o recordamos cuando éramos niños es posible ver algo sumamente revelador pues yo lo veo en mi hijo y esto es que los niños no buscan la felicidad pues esta ya la tenemos incluida.

Recuerdo que en esa época de mi vida, siempre estaba alegre a pesar de que algo saliera mal pues al cabo de un rato volvía a ser feliz pues eso sabía que siempre podía serlo.

En esa época es cuando al tener prácticamente todo, nos preocupamos muy poco por el mañana y disfrutamos el presente con la familia así con los amigos.

Pero conforme vamos creciendo y aprendiendo en esta vida es cuando la familia como la sociedad nos dice que esa felicidad se basa en la inocencia pues desconocemos lo difícil que es el mundo en realidad.

Y con esto nos hacen ver que la felicidad es algo que tenemos que buscar.

Esto nos hace perderla.

Sin embargo esta no esta perdida, sino más bien esta dormida en nosotros mismos esperando a que nosotros despertemos.

Así entonces la felicidad no esta afuera, esta esta adentró de nosotros y esta es una opción que sí queremos podemos aceptarla o no.

Ahora bien se que te preguntarás ¿cómo puedo volver a encontrar esa felicidad?

Aunque como te dije, no siempre podemos ser felices pero sí podemos estar la mayor parte del tiempo serlo aquí te presento algunas sugerencias.

  1. Aprende que la opinión de las demás personas es sólo eso una opinión y no refleja nada de lo que tu en verdad eres sí así no lo quieres.
  2. Siempre haz el mejor esfuerzo y da lo mejor de ti aunque las cosas no salgan como quisieras pero estarás consciente que hiciste lo mejor.
  3. Pregunta, cuestiona, analiza y sigue preguntando hasta que no quede duda, recuerda los niños somos muy preguntones.
  4. De todo lo que hagas ve aprendiendo y sorprendente de lo que va surgiendo.
  5. Ayuda a los demás a alcanzar sus metas, pues una gran fuente de felicidad es ayudar.

Aunque esta no es la fórmula mágica para ser felices siempre, al menos nos acercara a eso que llamamos felicidad.